El discreto paso del León Francés por la F1

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

El discreto paso del León Francés por la F1

Mensaje por Salvo el Jue Oct 13, 2016 11:09 am

Francia siempre ha tenido una gran presencia en el automovilismo mundial y la Fórmula 1 no es la excepción, pilotos, equipos, circuitos, incluso, ha habido presidentes de la FIA nacidos en suelo galo. Pero además de aquellos que han puesto en alto el tricolor francés en el Gran Circo, hay algunos que, con el mayor esfuerzo humano y financiero, intentaron hacerse un hueco en la élite del deporte motor y a pesar del trabajo realizado, su participación pasará inadvertida en las páginas de la historia del deporte, es por eso que en este flashback rescataremos el humilde legado de Peugeot en la F1.
Por Ricardo Daniel Hulett

Los fabricantes franceses no sólo han tenido éxito en el mundo de los monoplazas; en algunas categorías del turismo y el Rally, han destacado algunas del calibre de Citroën o la marca del león; Peugeot. La firma con sede en París, tiene casi 200 años de historia, al principio, Jean-Jacques Peugeot se instala cerca de Doubs y allí comienza a fabricar molinillos de café, con el paso del tiempo, y bajo la dirección de sus hijos, el negocio aterrizó en la industria textil, luego en la fundición llegando a construir varias fábricas; mientras aún vendían saleros y pimenteros, en 1885 centran sus esfuerzos en el nuevo invento de la época, las bicicletas, pero no es hasta 1889 cuando deciden dar el gran salto y comienzan a invertir dinero y esfuerzo en la naciente industria del automovilismo.

Hoy día, Peugeot es uno de los gigantes del automovilismo francés, a lo largo del siglo XX, su prestigio en la industria del automovilismo creció de tal manera, que eligieron invertir en el deporte a motor para competir "cuerpo a cuerpo", con sus rivales comerciales, así nació Peugeot Sport, una división de la empresa responsable de los todo el accionar del león francés en el automovilismo deportivo, bajo esta dirección, Peugeot debuta en el campeonato mundial de Rally en 1984 y se lleva su primer título mundial en 1985, el éxito parecía caer del cielo, sólo hacía falta estirar la mano y tomarlo; debido a esto, solo fue cuestión de tiempo para que decidieran invertir en otras disciplinas.

Tras múltiples participaciones en diversas categorías, Peugeot consiguió, en el mundial de Rally, cinco títulos de constructores, cuatro de pilotos; también destacó en carrera de montaña de Pikes Peak en 1988, 1989 y 2013; aunado a ello, consiguió cinco victorias en el Rally Dakar, tres en las 24 horas de Le Mans, y fue campeón en la Copa Internacional Le Mans en 2010 y 2011. A pesar de todos sus éxitos en el ámbito deportivo, la marca francesa tuvo un paso discreto por la categoría reina del automovilismo mundial; Peugeot entró a la Fórmula 1 como proveedor de motores en 1994 con un proyecto ambicioso, y de la mano de uno de los equipos más laureados equipos de F1, McLaren.



EL DEBUT CON McLAREN

El equipo con sede en Woking, había cancelado su asociación con Honda a finales de 1992, luego, tras un año con resultados poco favorables, decide separarse de Ford tras culminar la temporada 1993; así que, el conjunto dirigido por Ron Dennis apuesta por el proyecto del fabricante francés, el que, aunque incipiente, no dejaba de ser ambicioso, y así se lograría mantener lejos de los fabricantes que tenían sus propios equipos en la F1, maniobra que sigue siendo común en algunos equipos actualmente.

Por otro lado, era de esperar que la marca francesa diera otro paso tras sus éxitos en disciplinas alternas a la F1, pero desde la planificación del proyecto surgieron los primeros problemas; Jean Todt, llamado por algunos 'el pequeño Napoleón', fue un estratega renombrado que deseaba ver un coche de F1 100% Peugeot, no obstante, lo que planeaba requería de una inversión elevada que, al menos por el momento, la marca no estaba dispuesta a llevar a cabo; debido a tales discrepancias, Jean-Pierre Jabouille toma el mando de la división de Peugeot en la F1, Todt se marcha a Ferrari y el león francés entrega en manos de McLaren, ante la mirada del público mundial; el A4 V10, motor que más tarde pasaría a llamarse A6 V10; esta última especificación era de 3,5 litros, tenía 10 cilindros en V, un peso de 133 Kg, y era capaz de desarrollar 760 caballos de fuerza a 14250 revoluciones por minuto, su debilidad: La fiabilidad.

El chasis al que el A6 V10 debía impulsar era el MP4/9, diseñado por Neil Oatley y Henri Durand; se trataba de un coche con un peso mínimo de 515 kg, que debía ser conducido por Mika Hakkinen y Martin Brundle; ya en la primra carrera, en el Gran Premio de Brasil, el motor del finlandés se rompió dando las primeras señales de su fragilidad. En el Gran Premio del Pacífico, 2° cita del Mundial, el motor roto sería el de Brundle; por el momento, en Woking tenían paciencia, estaban dispuestos a darle tiempo para que el León francés pudiera rugir con toda su fuerza, e infundir el miedo en los corazones de los rivales.

Ese primer rugido llegaría en la tercera carrera, en San Marino, lamentablemente fue durante el luctuoso Gran Premio en el que perdieron la vida, Ronald Ratzenberger y Ayrton Senna; aquella carrera fue ganada por Michael Schumacher, segundo fue Nicola Larini y Hakkinen completó el podio. En Mónaco Brundle alcanzaría la segunda posición, pero no sería hasta Silverstone que volverían al podio, pasando por una oscura racha de abandonos y fallos mecánicos.

En aquel difícil debut, Peugeot no saboreó la victoria, pero se logró subir 8 veces al podio, en 2 ocasiones lo hizo en segundo lugar. Con respecto a las jornadas clasificatorias para las carreras, su mejor resultado fue el segundo lugar alcanzado por Hakkinen en Mónaco. De este modo, y gracias en gran parte al chasis, Peugeot firma su mejor participación en el mundial de la Fórmula 1, clasifica cuarto junto con McLaren en el Campeonato de Constructores, y cuarto en el de pilotos. No fue un mal resultado si se tiene en cuenta la inexperiencia de la marca en la F1; pero las diferencias en las filosofías de trabajo, convencieron a Dennis de que el motorista francés no era la clave para el éxito, así que puso fin a la asociación, para aliarse con Mercedes-Benz a partir de la temporada 1995.

TRES AÑOS CON EL EQUIPO JORDAN

A partir de 1995, la normativa obligaba a los motoristas a fabricar propulsores con una cilindrada máxima de treslitros, y así lo hizo Peugeot, que proporciona al equipo Jordan con el nuevo A10; la única diferencia entre este y su predecesor, el A6, era que el nuevo modelo podía alcanzar las 15000 rpm, lo que le daba, entre otras cosas, mayor torque.

El equipo irlandés desarrolló el Jordan 195, un coche de 505 Kg que sería conducido por Eddie Irvine y Rubens Barrichello. Con un chasis inferior al MP4/9 de 1994 y con la reaparición de múltiples problemas de fiabilidad en el motor y la transmisión, los resultados obtenidos fueron más humildes. Un punto culminante de la temporada de 1995 fue el segundo y tercer puesto obtenidos en el GP de Canadá, dicha carrera la ganó Jean Alesi, piloto francés del equipo Ferrari. Entre Irvine y Barrichello, abandonaron 19 veces en 17 carreras, el equipo Jordan fue 6to en la clasificación general de constructores. Por otra parte, en el mundial de pilotos, Barrichello fue 11° e Irvine 12°.

Los dos años siguientes serían más fructíferos para el fabricante galo y su cliente irlandés, aunque en 1996 no habría podios, el equipo Jordan seria quinto en la clasificación general de constructores y lograría un punto más que en la campaña anterior, el mejor resultado fue el quinto lugar logrado en Monza; las dificultades de esta temporada para Peugeot, se basaron en que el Jordan-Peugeot 196 carecía de agarre, y fiabilidad, mientras que el motor A12 comenzó a mostrar carencia de potencia, llegó a desarrollar un máximo de 720 caballos de fuerza a 15500 rpm, pero no todo fue negativo, ya que se redujo a la mitad los abandonos a causa de roturas del motor, sin embargo, el fabricante con sede en París no estaría contento con estos progresos, así que, para salir del estancamiento, la marca decide rotar la directiva de la división deportiva; a Jean-Pierre Jabouille lo sustituyó Jean-Pierre y Boudy; este movimiento daría un nuevo respiro al león francés.

En 1997 el panorama mejora, el Jordan 197 era mucho más impactante, con el gran trabajo aerodinámico, ahora era un monoplaza con un aspecto más agresivo, además, con su nuevo color amarillo y la cabeza de una víbora dibujada en la trompa, en la que destacan los largos colmillos que llegan hasta el alerón, este coche parecías más una obra de arte; sin duda, buscaban resaltar en lo estético, pero ¿lo harían en lo competitivo? El equipo contrata a dos jóvenes pilotos, el italiano Giancarlo Fisichella y el hermano de Michael Schumacher, Ralf. A pesar de sus diferencias, los dos pilotos logran acumular puntos con regularidad y consiguen un segundo y dos terceros lugares alentadores. Por su parte, Peugeot hace importantes mejoras en la fiabilidad con su nuevo A14 de 750 caballos de fuerza, por fallos en la mecánica del propulsor solo abandonan con uno de los dos coches en el GP de España; para el final de la temporada, habían conquistado la 5° plaza en la clasificación general de constructores y había acumulado 33 puntos.

Pese a la mejora del equipo, Peugeot acusa a la formación irlandesa de llevar a cabo una mala gestión en el desarrollo del coche, según algunos rumores, todo era una estrategia para desaparecer silenciosamente de la F1, una buena parte de los socios del fabricante francés estaban convencidos de que no tendrían éxito en la F1, pero a los concesionarios de Peugeot les gusta el programa de F1, y creían que la marca podría ganar. Alain Prost apareció en la escena y compró al equipo Ligier a finales de 1996, un año más tarde, Peugeot acordó un nuevo contrato de tres años en la F1 con el conjunto del tetracampeón mundial. Ellos soñaban con un equipo 100% francés, para así mostrar la tecnología del país galo al mundo.

LA DESASTROSA ALIANZA CON PROST

Los más de 3.000 componentes fabricados en Francia para el coche del equipo Prost habían llegado a niveles de calidad aceptables, más de 100 personas trabajaban meteóricamente para sacar adelante al conjunto galo y poner muy en alto el nombre de Francia. La temporada 1998 comenzó con cambios en el reglamento técnico, se introdujeron los neumáticos ranurados, lo que cambió la manejabilidad de los coches. Peugeot entregaría a su socio francés, el A16, un motor de 765 caballos de fuerza, pero con una fragilidad pasmosa; el equipo Prost también fue discreto a la hora de desarrollar el chasis, por tal motivo, el AP01, manejado por Oliver Panis y Jarno Trulli, solo sirvió para alcanzar un punto en el GP de Bélgica y ocupar la última posición en el mundial de constructores.

Así pues, el denominado 'dream team' había empezado con el pie izquierdo. Después de este revés, el conjunto francés tomó un nuevo impulso, y en 1999, el AP02, cuyo motor era el A18 V10, escaló hasta el séptimo lugar en la clasificación general de constructores, llegando a alzancar un segundo puesto en el Gran Premio de Europa. Para ese momento, Peugeot ya había decidido regresar al mundial de Rally con el 206, con el cambio del director ejecutivo de la empresa (JM Foltz reemplaza a Jacques Clavet), se determina que la Formula 1 no es prioridad para la marca francesa. Además, para la temporada 2000, la mala relación dentro del equipo entre Prost y Jean Alesi, provocan tensiones que no ayudarán al equipo a progresar. Por el contrario, las críticas constantes de Alesi y Prost respecto a la fiabilidad del motor Peugeot, lleva a los empleados a declararse en huelga pocos minutos antes del inicio del GP de Francia.

Esta temporada simbolizó la cumbre del desastre, tras diseñar un motor que aportaba 800 caballos de fuerza cuyo peso no superaba los 109 Kg, Peugeot rompe 57 de esos motores, la fiabilidad había tocado fondo; parecía que el rugido de León, se convertía en el de un frágil gatito.

El mejor resultado esa temporada fue el séptimo en Mónaco, de este modo, el equipo francés termina último en la clasificación general con cero puntos, ese fue el final, la gota que rebosó el vaso, con los motores y las promesas rotas, la aventura de Peugeot en la F1 termina dolorosamente, ninguna pole, ninguna victoria; sin dudas un triste récord para un importante fabricante, que en otras categorías solía monopolizar los primeros lugares.

El motor Peugeot disputó 115 GP de F1, no logró ninguna victoria ni Pole position; de esta manera, el fabricante francés se convierte en el 2° con más carreras disputadas sin haber ganado nunca, el primero es Yamaha, motorista que disputó 116 carreras sin haber ganado nunca.

La marca francesa, en siete temporadas, suministró motores a tres equipos, marcó una vez la vuelta más rápida, se subió 14 veces al podio, acumuló 128 puntos y contó con los servicios de 11 pilotos. Al ser una empresa de tanto renombre, los resultados obtenidos en la F1 son el reflejo del fracaso absoluto, consecuencia de la inexperiencia y mala gestión de Peugeot Sport, así como el rehusarse a cambiar la filosofía de trabajo, lección que muchos otros han aprendido para luego tener éxito, como es el caso de otro fabricante francés, Renault.

El equipo Prost desapareció de la F1 a finales de la temporada 2001; por otra parte, aunque se ha hablado sobre el posible regreso de Peugeot al Gran Circo, atraídos por la normativa que ha definido la era híbrida que gozamos en la actualidad, es muy probable que el león francés se rehúse a volver a rugir en las pistas de la F1.

Fuente
avatar
Salvo

Posts : 40
Join date : 26/01/2016
Age : 44

Volver arriba Ir abajo

Re: El discreto paso del León Francés por la F1

Mensaje por Fabi207sw el Jue Oct 13, 2016 10:35 pm

Buena nota! gracias por compartirla


avatar
Fabi207sw
Admin

Posts : 829
Join date : 19/03/2014

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.